Treinta maestros comprometidos con el trabajo pedagógico y en constante desarrollo personal y colectivo mediante asesorías individuales, junta y estudio semanal y capacitación externa hacen posible el trabajo. A partir de este compromiso con la formación constante, este grupo de maestros ha ido más allá de la escuela, formando y asesorando maestros de otras escuelas Waldorf en México y Latinoamérica. Nuestra escuela es constantemente visitada por maestros de otras escuelas que vienen a observar clases. A la vez, desde hace algunos años, la escuela es sede del curso para la formación de maestros, impartido por el Centro de Desarrollo Antroposófico y varios de nuestros docentes son maestros formadores en dicho curso. Así, la Escuela Waldorf de Cuernavaca esparce su semilla no sólo entre sus alumnos y familias, sino entre la comunidad Waldorf de diversos países impactando en la educación de muchos niños.

 

Parte fundamental para la vida y permanencia de nuestra escuela son los padres de familia, que contribuyen al fortalecimiento de la comunidad escolar participando en diversas iniciativas, cuyo impulso se encuentra con lo pedagógico en el conocimiento que pueden ir adquiriendo de los principios que guían la educación Waldorf gracias a las juntas pedagógicas, los foros para padres, los grupos de estudio, de trabajo artístico y manual y los festejos estacionales.

 

Tenemos una larga historia de colaboración voluntaria por parte de los padres, manifiesta actualmente en el grupo Probeca, fundado desde hace más de diez años y sostenido desde entonces por padres de familia dedicados a la recaudación de fondos destinados a apoyar la situación económica de familias con dificultades para pagar las colegiaturas.

 

Otros ejemplos de que la comunidad se reúne en torno a fines altruistas y de bien común son nuestras celebraciones de Día de muertos o de Navidad, pues involucran la donación de tiempo, trabajo, materiales, comida por parte de familias y maestros. Iniciativas como el taller de trabajo manual o Hermanos de la Tierra también han convocado a padres y maestros a donar tiempo, trabajo y habilidades y conocimientos. 

 

En el curso de los últimos diez años se han organizado numerosos eventos con fines de recaudación: Gala del Bosque Encantado, en 2009; bazares navideños, de cuyas ganancias se toma una proporción para el fondo de ahorro; el Concierto de Arpas de América en 2016, talleres vespertinos, talleres de muñecas. Además, las aportaciones mensuales que La Casita y la cafetería Corazón de alcachofa han hecho a la escuela, así como el pago que el Centro de Desarrollo Antroposófico hace cada verano por usar las instalaciones de nuestra escuela para el seminario de formación de maestros se van al fondo de ahorro. Este fondo de ahorro está destinado a la compra de un terreno propio.