L

a Escuela Waldorf de Cuernavaca fue fundada por la maestra Rosa Barocio en 1989. En esos primeros tiempos, la escuela era fortalecida por la presencia de varios maestros destacados, entre ellos, Martha Náñez, y el impulso siempre creciente de Rosa de enriquecer y consolidar la educación de los niños.

Gradualmente, las tareas pedagógicas y la administración de la escuela pasaron a ser responsabilidad de los maestros en su conjunto, liderados por una Coordinación Pedagógica, formada por los maestros con mayor experiencia. La escuela crecía y se fortalecía aún más.

E

n 1996, Rosa Barocio decide retirarse y deja la escuela en manos de los profesores. Quedaron impresos en la Escuela Waldorf de Cuernavaca dos rasgos esenciales de nuestra fundadora: la importancia de la fundamentación pedagógica a través de la formación continua de los educadores y el profundo amor por los niños y su escuela.

E

n 1998 se abrió la secundaria y en el año 2000 la escuela se mudó a su actual sede: un predio arbolado, con 17,000m2 de superficie, uno de los pocos pulmones de la ciudad, que ya contaba con una construcción y al que se le fueron añadiendo más salones y otra infraestructura a lo largo del tiempo. Este predio se encuentra cerca de una barranca al norte de la ciudad y siempre se ha pagado renta por él.

C

uatro años más tarde hubo una crisis que obligó a cerrar la secundaria y la escuela entró en un periodo de contracción. En 2006, después de varios años en que la Coordinación Pedagógica lideraba la gestión de la escuela, se busca el mecanismo para involucrar a los padres: se forma el Consejo de Padres y Maestros. En 2009 se vuelve a abrir la secundaria y en 2010 se recibe la acreditación de AWSNA (Asociación de Escuelas Waldorf de Norteamérica), después de un autoestudio que duró tres años. En este tiempo, el Consejo de Padres y Maestros llevó a cabo una profunda revisión y reestructuración de la parte financiera y legal de la escuela, saneando muchas prácticas de operación y funcionamiento de la misma. Uno de los objetivos de este trabajo de reestructuración fue adquirir un terreno propio. Sin embargo, en 2014 se hace necesario nombrar un Consejo de Padres y Maestros interino para luego pasar a su disolución y retomar la forma actual de gobierno, asumida por la Coordinación Pedagógica y la Junta de Maestros.