por Martina Ivankovic
"El primer curso de maestros" * de 1919, brinda las bases de la educación Waldorf. En esta serie de entrevistas, hacemos una pregunta clave a los educadores Waldorf de todo el mundo en cada día histórico de dicho curso. Aquí están los pensamientos sobre el día 10, de Martina Ivankovic, Psicóloga y Profesora Waldorf en Chile.

“Siempre hay que entretejer lo uno con lo otro,

en ello consiste la vida”

Rudolf Steiner

Hace algún tiempo he venido observando en mí y en el devenir de la vida, en dónde ocurre ese encuentro entre lo que en la cabeza se preserva como un decantado o reflejo de lo que ya he hecho o vivido - similar a una imagen detenida del pasado - y lo que a través de las extremidades se quiere desplegar.

He percibido como tan claramente las extremidades son llamadas a ponerse en movimiento por el impulso del futuro, que viene de afuera a buscarnos, que viene desde lo exterior. El entorno, si nos disponemos a recibirlo abriendo los sentidos a ello y la disposición a contemplarlo, trae una invitación a lo nuevo que desea ser realizado.

Al llegar como profesora a cada clase de primero básico, vengo con lo que ha ocurrido grabado en mí: lo que ayer aprendí junto a los niños, en la naturaleza, junto a otros profesores y amigos. También vengo con algo estructuralmente preparado para la clase del día y conectada profundamente con un anhelo de lo que podría desplegarse.

De esa misma manera en que con algo llego, todo viene a mi encuentro: el amanecer, sus luces, los pajaritos que cantaron esa mañana o las hojas de otoño que al salir de mi casa vi caer. El saludo de los profesores y de cada niño: de ojitos brillantes, dormidos, alegres o ensoñados; sus historias y lo que han vivido esta mañana con sus familias.

Entre ambos, entre lo que yo traigo y lo que de ellos viene a mí, entre lo que casi cristaliza en el pensar y lo que quiere llegar a ser a través de la voluntad, ocurre un encuentro. Al entrar con todo el ser a lo que se propone o llega desde fuera, se reanuda el entretejer del alma con el mundo. Se comienza a llenar de calor un espacio invisible y conjunto: que es del profesor, de los niños y de algo más grande a la vez.

En ese instante se conectan cabeza y extremidades, dando origen a un movimiento, a un ritmo. La respiración aparece entre el profesor y los niños, entre lo planeado y lo que nos sorprende, entre lo que se vive y lo que se olvida, entre lo caótico y lo que se reordena.

En aquel invisible lugar entre corazón y pulmón, entre calor y ritmo, se entreteje el alma humana y cobra vida la posibilidad de crear. Si arraigamos la pedagogía en el alma, esta consiste en un vivo encontrarse de los elementos del propio ser, el mundo y los niños, emergiendo por sobre esto algo nuevo, más grande.

Entregarse y sostener ese encuentro, recibir lo que desde lo profundo de cada niño se quiere revelar y permitir que eso te impregne antes de conducirlo, es un elevado acto de Amor y Sabiduría.

La pedagogía se vuelve un arte si al educar nuestros saberes iluminan lo que vemos y se iluminan con lo que vivimos; si permitimos que el devenir afluya desde las extremidades al corazón, templándolo. Así conectamos cabeza y extremidades, y la pedagogía se torna al servicio de que emerja la nueva vida.

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Martina Josefa Ivankovic Silva, Psicóloga y Profesora Waldorf, se caracteriza el amor por la vida y la naturaleza, el interés por el estudio y acompañamiento del desarrollo del ser humano, así como una vocación por el encuentro humano y las transformaciones que ocurren a partir de lo social (Arte Social). De profesión es psicóloga de la Pontificia Universidad Católica, de Santiago de Chile, con estudios de antroposofía que se han conducido a ser profesora de catorce niños y niñas de primero básico en el Colegio Waldorf Michelangelo, de Santiago de Chile, desde este año 2020.

La Escuela Waldorf de Miguel Ángel está situada en el corazón de la ciudad de Santiago de Chile. Es una escuela que está en su cuarto año. Fue fundada por un grupo de seis profesores Waldorf y un grupo de padres interesados. Hay dos cursos de jardín de infantes, de primero a cuarto grado y de secundaria. Hay alrededor de 145 niños, y un grupo de aproximadamente 45 colaboradores, como profesores, equipo terapéutico, personal administrativo y artistas.

* “El primer curso para maestros” incluye las conferencias de Rudolf Steiner sobre “Los fundamentos de la educación“, “Metodología y Didáctica”  y “Coloquios pedagógicos”. Las preguntas centrales surgieron durante la conferencia del aniversario de “El primer curso para maestros”, 2019 en el Goetheanum. Muchas gracias por la ayuda preparatoria de Claus-Peter Röh, representante de la Sección Pedagógica. La entrevista fue realizada por Katharina Stemann.