Catherine Steiner (http://www.csadair.com/) consultante de Escuelas Waldorf y autora de The Big Disconnect: Protecting Childhoood and Family Relationships in the Digital Age, responde: 

No necesitas ser un ogro para hablar sobre estas cosas, al darle un celular a tu hijo le estás expresando tu confianza en su capacidad para ser responsable. Sé motivador, pero claro:

  • Tener este teléfono es un privilegio que puede ser revocado. Como tener las llaves del carro. No es realmente un regalo: Te estoy dando esto para usarlo en el entendido que yo espero que lo uses en la forma que hemos acordado. Si lo llevas a la escuela, debes seguir sus reglas, sin excepciones. No uses este teléfono para iniciar o reenviar chismes o contenido sexual. No pornografía ni nada que sea ilícito. Y si algo le pasa al teléfono, si lo pierdes o lo rompes, es tu responsabilidad reemplazarlo.
  • Los padres siempre deben tener las claves de acceso del teléfono: Tengo el derecho de revisar el contenido de tu teléfono si tengo preocupación por tu seguridad.
  • Este teléfono no reemplaza las conversaciones reales con tu familia y tus amigos. Sé que este teléfono no es como otros, es una minicomputadora, pero recuerda que las conversaciones importantes deben hacerse cara a cara. No uses esto para esconder o escapar de lo que pasa a tu alrededor. No vivas tu vida en el teléfono. No dejes que tu teléfono se vuelva tu vida.
  • La seguridad, la salud y los buenos hábitos siempre son primero. No uses este teléfono cuando cruzas la calle. No duermas con tu teléfono. El teléfono estará apagado durante el tiempo de hacer la tarea y durante el horario que la familia destina a tomar los alimentos. Es fácil hacerse dependiente de toda esta tecnología, tú no caigas en algo así.